Monet pintando en su estudio flotante, 1874

Tras el escándalo causado por la exposición en el Salon de la Olimpia, Manet viajó en agosto de 1865 a España, donde profundizó en su conocimiento de Velázquez y de Goya. En particular admiraba la obra de Velázquez, a quien consideraba «pintor de los pintores», y de quien aprendió el recurso de dotar de identidad a los personajes con gran economía de pinceladas (como en su Pífano, de 1866, con elementos que recuerdan al Pablo de Valladolid de Velázquez).

Cuenta Rewald que, en torno a 1868, Manet ejercía de líder intelectual del grupo impresionista en el café Guerbois, en el 11 de la Rue de Batignolles, un lugar cercano a su estudio de aquella época. En aquellas reuniones de los jueves por la noche participaban habitualmente admiradores de Manet como Astruc, Zola, Duranty, Duret y pintores como Bazille, Degas, Fantin-Latour, y, siempre que visitaban París, Cézanne, Monet, Pisarro y Sisley. A los participantes en dichas reuniones, no tardó en conocérseles como «grupo de Batignolles». Lo que unía a los pintores este «grupo de Batignolles» era su menosprecio por el arte tradicional, buscando nuevos cauces de expresión que cada uno perseguía siguiendo su propio camino.

Así, Manet jamás renunció a intentar el triunfo en el Salon, y obtuvo un gran éxito en el de 1873 con su obra Le Bon Bock. Quizá por eso nunca expuso en las muestras independientes organizadas periódicamente a partir de 1874 por Monet, Degás, Caillebotte, Renoir, Sisley, Pissarro, etc. Pero desde ese 1874, se aprecia una colaboración más directa entre Manet y algunos miembros del grupo impresionista, como Monet, Caillebotte y Renoir, junto a los que pinta con cierta frecuencia en Argenteuil, lugar de vacaciones y recreo a la orilla del Sena, no lejos de París. Quizá haya influido este acercamiento a la técnica impresionista el hecho de que su hermano Gustave se casara en 1874 con Berthe Morisot (una de sus principales modelos, y pintora ella misma), que participó activamente en la mayor parte de las exposiciones grupo impresionista desde sus inicios.

Fruto de esta colaboración, nos quedan algunas telas caracterizadas por una clara evolución estilística, con colores más luminosos y pincelada más suelta. Una buena muestra es este Monet pintando en su estudio flotante.

Monet pintando en su estudio flotante, Manet, 1874
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Monet pintando en su estudio flotante
Edouard Manet (1874)

Tema

En este lienzo aparece Monet, junto con su mujer Camille, pintando en el estudio flotante que construyó con ayuda de Caillebotte, en Argenteuil (al modo del «botin» de Daubigny)

Fragmento de Monet pintando..., de Manet
Fragmento de
Monet pintando en su estudio flotante

Manet

Pincelada y color

Hay un par de cosas que llaman la atención, con respecto a la obra anterior de Manet: aquí la pincelada es mucho más suelta, más gruesa; y, en segundo lugar, los colores son más claros, aunque aparecen sombras completamente negras, algo a lo que habían renunciado completamente sus compañeros impresionistas.

Fragmento de Monet pintando..., de Manet
Fragmento de
Monet pintando en su estudio flotante

Manet

Dibujo

En esta obra, el dibujo (del que Manet era un virtuoso) también esta prácticamente ausente, adquiriendo protagonismo el color y la luz, y quedando delimitadas las formas por los colores que las componen.

 
 
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